Cuando Lourdes Gurriel y Gabriel Moreno fueron cambiados de los Azulejos de Toronto a los Diamondbacks de Arizona, a finales del año pasado, jamás se imaginaron dónde acabarían 11 meses después: Jugando una Serie Mundial.
Gurriel, jardinero cubano, y Moreno, catcher venezolano, fueron canjeados por el utility Daulton Varsho el pasado 23 de diciembre. Ambos han sido pieza fundamental de una de las sorpresas más grandes en la historia del Clásico de Otoño.
“Cuando recién fue el cambio, mis amigos me decían que tenía mala suerte. Toronto era un buen equipo que estaba jugando playoffs y decían que Arizona no tenía futuro… Ahora dicen que ya no se acuerdan cuándo me dijeron eso”, dijo entre risas Gurriel, quien conectó 24 jonrones con 82 carreras producidas para los Diamondbacks en la temporada regular. En playoffs suma dos vuelacercas y seis carreras producidas en 13 encuentros.
Moreno parecía el relleno de ese cambio y no la piedra angular que ha resultado para Arizona. El venezolano pasó de ser el tercer receptor detrás de Danny Jansen y el mexicano Alex Kirk, con Toronto, a ser el titular y uno de los mejores receptores de todas las Grandes Ligas, con Arizona.
¿Qué hubiera pensado que era más difícil: ser titular o que el equipo llegara a la Serie Mundial?
“Las dos eran igual de difíciles. Quizás que el equipo llegara aquí a la Serie Mundial era muy complicado, porque ningún experto lo ponía ni cerca, pero yo también entendía que yo venía a ser suplente. Siempre confié en mi talento, sabía que podía ser titular, pero lo rápido que fue hasta a mí me sorprendió “, dijo Moreno, que tiene 23 años.












