CHILPANCINGO.- Policías antimotines y un grupo de escoltas armados que acompañaban al director de Gobernación estatal, Francisco Rodríguez, desalojaron a padres de familias y estudiantes de preparatorias populares que cerraron la Autopista del Sol para exigir a las autoridades el reconocimiento oficial de estas escuelas y el pago de salarios a mil docentes.
El desalojo contra los manifestantes se registró en el punto conocido como El Parador del Marqués, a la altura del kilómetro 272 de la Autopista del Sol, al sur de Chilpancingo.
Cuando empezó el bloqueo en la vía federal, los padres pedían una mesa de diálogo con la Gobernadora Evelyn Salgado o el Secretario General de Gobierno, Ludwing Marcial Reynoso Núñez.
El grupo de manifestantes inició su protesta con una marcha que partió alrededor de las 11:30 horas en el parque La Avispa.
De ese punto hasta el kilómetro 272 de la autopista, los padres de familia y estudiantes tardaron casi 60 minutos marchando por el carril norte sur de esta vía.
Durante el trayecto hacia el punto de El Parador del Marqués, los dirigentes del movimiento no fueron atendidos por ningún funcionario del Gobierno estatal para proponerles una mesa de diálogo.
El contingente llegó al kilómetro 272 de la autopista y cerraron el carril hacia Acapulco.
Alrededor de las 13:10 horas, después de casi dos horas de bloqueo en un carril de la vía, llegaron policías antimotines y al frente de ellos el director de Gobernación del estado, Francisco Rodríguez, y escoltas armados.
Los agentes y escoltas de Francisco Rodríguez arremetieron contra los manifestantes a quienes los sacaron de la autopista a golpes y los arrinconaron a unos metros de la gasolinera.
Los policías siguieron y arremetieron con sus escudos a una señora que los increpaba. Varios hombres que participaban en la protesta se fueron contra los policías quienes con sus escudos y toletes los hicieron a un lado.
Los padres de familia de las escuelas preparatorias populares denunciaron que varios de ellos resultaron con heridas durante el desalojo.
Dijeron que desde el 2022 han estado solicitando una audiencia con la Gobernadora Evelyn Salgado para decirle que resuelva las necesidades de las escuelas adheridas a la Universidad Autónoma de Guerrero (Uagro) que no tienen reconocimiento oficial.
“A más de mil maestros se les debe su salario y urge que se les pague”, dijo una madre de familia.
Las escuelas preparatorias populares están ubicadas en zonas rurales de Guerrero y desde su creación han operado con las cooperaciones económicas de los padres de familia, aunque cada año el gobierno estatal les otorga un presupuesto.
En estos 103 colegios de educación Media Superior estudian más de 15 mil alumnos y las calificaciones que obtienen cada fin de curso las avala la Uagro.
Durante años, las protestas de docentes, padres de familia y alumnos las realizan de manera constante para pelear que el Gobierno estatal les otorgue un mayor presupuesto y que la Secretaría de Educación Guerrero (SEG) les otorgue el reconocimiento oficial.
Fuente Reforma












