Casi 450 personas han muerto este sábado después de que militantes palestinos dispararan miles de cohetes, invadieran varias ciudades de Israel y tomaran rehenes, según funcionarios israelíes y palestinos.
El servicio nacional de rescate de Israel indicó que al menos 200 personas murieron y mil 100 más resultaron heridas en el ataque más mortífero en Israel en décadas.
Del lado palestino, al menos 232 personas han muerto en la Franja de Gaza y alrededor de mil 700 han resultado heridas en las represalias israelíes, según el Ministerio de Salud palestino.
Un número indeterminado de soldados y civiles israelíes también fueron tomados como rehenes y trasladados a Gaza, un asunto enormemente delicado para Israel.
El asalto amenazaba con escalar a un conflicto más mortífero, ya que Israel ha prometido fuertes represalias.
“Estamos en guerra”, declaró el Primer Ministro israelí, Benjamin Netanyahu, al tiempo que ordenaba la movilización de reservistas.
El Ejército usará “toda su fuerza para destruir las capacidades militares de Hamas”, que gobierna la Franja de Gaza desde 2007. “Reduciremos a ruinas todos esos lugares donde se esconde Hamas”, proclamó en una alocución televisiva.
Las aerolíneas cancelaron más de 80 vuelos hacia y desde Tel Aviv el sábado por la noche -aproximadamente el 14 por ciento de todos los vuelos programados.
Delta Air Lines y American Airlines cancelaron vuelos el sábado por la noche y el domingo por la noche desde el aeropuerto JFK de Nueva York a Tel Aviv, aunque un vuelo de regreso de Delta pudo salir de Tel Aviv el sábado por la noche.
United Airlines también canceló un vuelo del sábado desde San Francisco. Un vuelo anterior de United giró sobre Groenlandia y regresó a San Francisco.
La aerolínea alemana Lufthansa canceló varios vuelos entre Frankfurt y Tel Aviv.
Fuente Reforma












