Parece que Miley Cyrus está atravesando un momento muy nostálgico tras publicar su sencillo ‘Used to Be Young’ que le ha llevado a echar la vista atrás para repasar algunos de los hitos de su carrera, y por supuesto en esa lista no podía faltar su posado para Annie Leibovitz en la revista Vanity Fair.
Corría el año 2008 y la joven cantante estaba tratando de dejar atrás de una vez por todas el personaje de Hannah Montana que había marcado su trayectoria profesional hasta entonces. Miley posó en topless para la cámara de la famosa fotógrafa y el resto es historia. Aunque en las fotos aparecía tapándose el pecho con una sábana, la artista se convirtió en la oveja negra de Disney, en la peor pesadilla de los padres de sus antiguos fans y en el blanco fácil de la opinión pública.












